
Aunque no sé donde está, me gusta este dragón de piedra, tan dormido como si fuera lunes.
Y me recuerda mucho a la frase genial que inventó J.K. Rowling para ser el lema de la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería en las novelas de Harry Potter: Draco dormiens nunquam titilandus. Nunca hagas cosquillas a un dragón dormido.
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